El viraje de los vientos
by Alejandro Cifuentes-Lucic
Nada más que un amor egoísta
para escribir su nombre
borrando el mío
nada más que un amor precioso
para esconder dentro de sí,
esas ansias de poseer mi alma
sin más consuelo que perderlo todo,
para darle un sentido
a este corazón atormentado
por el viaje de los vientos.
Te dejo mis sueños,
a mi nostalgia moribunda,
y de herencia las palabras breves e infinitas
con la que olvidé
que el amor es triste como tan hermoso,
que el amor es tuyo, siempre,
como mío es el pesar y la resignación
que vanagloria el corazón,
que insulta la razón, juzgándolo, perdonándolo.
Resulta que sin luna no hay poesía,
y resulta que sin mí
pudiste volver a la libertad de tu claustro,
y que sin mí no hay nada más
que el viraje de los vientos,
y que el horizonte prometido
no es más que la excusa inclemente
para despojarnos de la brújula del alma
y quedarnos en la deriva del atardecer,
cuando inicia el caminar de las estrellas.
Te prometo mi querida ilusión,
que mientras más aprecie este viento
que hoy nos susurra tantas despedidas,
aquí me dormiré con tu nombre escondido
en el secreto juego que florece en mi epitafio:
Sólo el viento. Y tú,
cuando todo cambie.
Alejandro Cifuente- Lucic ⓒ Catalejo 2012
Escrito en el Desierto del Tamarugal
Fotografía: “Luna inventada”.
Original de Chicho Valentino (España).
Usado con permiso del autor. Todos los derechos reservados ©.


