La última mujer del mundo

liliana-noguera

¿En qué mar habita
la última mujer
en el mundo?

¿En qué desierto esconde
el color de su arena dormida,
en cuál silencio envuelve su voz
para incendiar de certidumbre
mi pensamiento,
en qué universo deja perdido
su inhalable reguero
de estrellas moribundas?

Dejé un beso suyo sumergido
en el mar inquieto de mi alma.
Le dije tormenta, me dijo abrigo,
le digo que me bese, me dice que no puede.

Debe existir algún lugar en el mundo
donde el cielo no se desplome cada noche,
algún lugar eterno donde brille tu piel
en las sombras de mis caricias dormidas.

Es inevitable esa sensación de ti
que se desvanece en el sopor del ocaso,
que muere de la angustia
de haberte perdido mientras huía.

Elige una herida para mí.
Y yo la cuidaré
como si fuese mía.
Amor le dirás.
La última mujer diré.

¿De qué trata el amor
entonces
si no es querer lo que duele
así profundamente?

Yo no olvido.
Bebí demasiada muerte
mientras borraba
el cielo de tu mirada
jugando a dominarlo todo,
como si se tratase
de un subterfugio infértil
o una encrucijada maldita
que revuelve la tierra.

No era yo.
Ni era el mar.
No eras tú.
Ni fue un error.

Fuimos el corazón que ardió
dentro de la promesa culpable
de un mañana ciego,
invisible.

Para cuando no quede nada
finalmente
quema mis cenizas.

Y así recordarás este frágil
momento nuestro:
me doy cuenta que tengo
una herida tuya en el alma.
Y que ya no es solo mía.

Rostro: Liliana Nogueira. Fotografía gentileza de Grissel Herrera (México).

Alejandro Cifuentes-Lucic © Catalejo 2016

@CifuentesLucic

Dime dónde se esconde el amor — SALTO AL REVERSO.

I Dime dónde se esconde el amor. En qué árbol florece, en qué mar se hace eterno. Dime si estás aquí o eres la sombra del sol. Miro el mar y olvido todo. Lo sabes. II Le susurro al oído. «Mar». Y despierta renacido. Y vuela con las alas ardientes de una metamorfosis, en una […]

a través de Dime dónde se esconde el amor — SALTO AL REVERSO

Los números de 2015

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2015 de este blog.

Aquí hay un extracto:

Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto por 2.100 veces en 2015. Si el blog fue un teleférico, se necesitarían alrededor de 35 viajes para llevar tantas personas.

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Amor dormido

SALTO AL REVERSO

Flores cautivas

Nuestro amor
yace dormido
en una fosa olvidada
por el destino.

Y ese destino
seco y desmedido,
no es otra cosa
que un periplo ciego
en la inesperada oscuridad
de las palabras;
hado infértil
que todo lo va apagando,
seduciéndolo,
atenuándose deslucido
como el telón del universo
que extingue de fuego y vida,
aquellas estrellas finales
que yacen muertas
en un fondo umbrío,
diseminadas y silentes
como mariposas
ahogadas en brea.

No pretendí
construir una eternidad
entre nosotros;
hacerlo hubiese
sido apostar
por una suma imponderable
de pretextos:
contigo solo fui
la circunstancia de mi ser,
de mi inconsciencia,
el apartado fugaz
que creyó vivirse
de labios y abrazos,
renunciando melancólico
a la encrucijada del pasado,
a un tris de no ceder y cabalgar
sobre la empedrada avenida del futuro,
madre cruel y voraz del presente
y su inmanente hipocresía
(y tal vez,
solo tal vez,
en el aplomo
de…

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Ser tu tacto

SALTO AL REVERSO

Tacto

1

Ser tu tacto
ser la corteza que erice
las raíces de tu cuerpo
ser el roce que inflame
las montañas de la luna
la flor rosa del acantilado.

Presumo:
la victoria será en tus labios,
y en ese acabarse profundo,
tu beso será una fugaz certeza
inacabada, distante.

2

Dime que la indecencia
no es solo una inspiración
para escribir;
dime que es
un perfecto método
de perversión y vida.

¿O me dirás
que la locura
es la dócil perpetración
de nuestra mirada
queriendo descubrir
el borde oscuro de la luna,
el opiáceo halo del sol,
el relente magnifico
de la bruma
que nos hace
alucinar desnudos,
muertos de frío y placer
y absortos de muerte y estío?

3

Me perdería en tus brazos
esos que anidan mis alas
cuando arrecia la tormenta
y no puedo volar

como si ese
fuese mi destino
y no tu abrazo

me quedaría…

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Los números de 2014

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.

Aquí hay un extracto:

Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto por 3.300 veces en 2014. Si el blog fue un teleférico, se necesitarían alrededor de 55 viajes para llevar tantas personas.

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No soy decente cuando escribo

SALTO AL REVERSO

Me

No soy decente cuando escribo,
soy sinceramente indecente.

Cuando hablo de ti

He de morir en tu recuerdo
como una gota de lluvia triste
sumergida en la sequedad
de un desierto
que jamás ha llorado,
que nunca ha vivido.

Si escuchara tu voz
en el eco de la multitud,
sería capaz de distinguir tu sonrisa.

Cuando te amo

Amar solo la materialidad de la piel
es algo que nos encadena,
obsesiona.

Amar el ser nos termina liberando,
incluso cuando muere el amor.

Amarte a ti.
Amar todo de ti.
Amar de ti lo que sonríe en mí.
Amar lo que eres,
lo que respiras.
Amar que existes.
Amarte toda.
Amarte a ti.

Cuando te desnudo

Eres la canción culmen de mi existencia,
la creación que mis palabras
buscan en una mirada
que es firmamento,
que es infinito.

Soy el nervio de tu desnudez.
La estrella incandescente de tu ser.
El…

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La letra

L

 

Soy un poema inacabado.

Nada más que un manchón de tinta
en una hoja de sal,
inédita
limpia
de corazón neófito,
borrada por mi misma mano.

Somos ese verso inconcluso
que se deja deslizar
en los pliegues
de los embozos
y sube en vuelo
libre
por el lino de los doseles,
hacia el cielo.

Escribo por ti,
escribo sobre aquella esperanza
de la que carezco;
y sobre ti
siento que puedo escribirlo todo
por ti
y por esa ilusión
que se hace promesa
en ti.

Extraño tu voz
extraño tus palabras,
tu luz,
tu sabiduría,
tu impaciencia de vivir.
Eso extraño,
te extraño a ti.
Habla conmigo.
Sálvame del silencio,
porque no le perteneces
a la muerte,
a nadie.

¿Acaso no sabe usted
que el amor destila
en sus palabras,
como un ensalmo
que enmudece
todos los miedos?

No hay dioses ni epitafios
o poetas o numen
que irradien tal luz
en sus palabras
como tú lo haces
sin siquiera hablar,
como aquellos amores eternos
que no cierran los ojos.

En tus palabras,
la poesía no tiene más límites
que el propio universo.
Si hablas,
nunca habrá silencio,
contigo.

Para mí,
vives en el crepúsculo
entre las sombras nuevas
que van transformando la oscuridad
en puntos luminosos como estrellas
que fraguan ardor.
Y para nosotros,
dejemos que el sol y la luna
se besen en ese fuego prometeico
que deja sin respiración
y quema los sentidos
en una marejada.

Eres mi estrella
de un cielo infinito.
Eres hielo y fuego
al mismo tiempo,
la metáfora perfecta
de la bondad
y la perversión.

Soy un poema inacabado.
Solo una mancha de tinta,
sangrante,
en una hoja de sal;
sin ti no hay poesía.

Alejandro Cifuentes-Lucic © Catalejo 2014

@cifuenteslucic